QUE NOS MUEVE A ESCAPAR

Desde probarlo como nueva experiencia a convertirse en uno de tus planes habituales de fin de semana, lo cierto es que jugar a las escape room se convierte cada día que pasa en una de las formas de ocio y divertimento con mayor auge en todo el mundo.

Normalmente el inicio viene dado por alguna amistad de tu círculo social la cual ya es aficionada a escaparse, que a modo sorpresa o habiéndote dado ya la brasa suficientes veces  con que vayas a jugar, te lleva a tu primer escape room.
Dependiendo de la experiencia obtenida, las ganas de seguir jugando suelen aumentar y hacen que incluso busques un grupo de gente con la que formar un equipo para disfrutar de más salas en tu ciudad y posteriormente planees una ruta con ellos en otras ciudades.

Quizás seas una persona competitiva, y el tener un tiempo y unas condiciones determinadas para superar un reto sea suficiente atractivo para que las escape room sean opciones siempre a disfrutar. Existen salas que plantean sus juegos a los escapistas en modo competición, con lo que la demanda está servida para atraerte.

Durante una o dos horas la realidad desaparece de tu cerebro, tus hormonas se disparan, y las ganas de salir de esa habitación o local, de terminar la historia, de superar las pruebas y sentirte libre del villano que te ha encerrado, de cruzar de nuevo el portal del tiempo que se cierra para traerte de nuevo al siglo XXI o de recuperar el objeto por el cual acabaste en aquella antigua mina, hacen que los escape room sean alicientes continuos para no dejar de acudir a ellos.

¿Pero y si esto no es más que un efecto placebo para la mayoría de la gente? Otra cuestión que se me plantea es hasta cuándo durará en los jugadores esta afición, si será un enlace para que la gente descubra otras formas de divertirse que no sean las convencionales como ir al cine, salir a cenar o a tomarse unas copas.

El tiempo será el único oráculo que podrá dar respuesta, claro está que el ocio se expande y encuentra otras formas de llegar a más gente y la creatividad que encontramos en los juegos de los escape room sobrepasan en mucho lo esperado.

¿Y tú, eres escapista?