LA FUGA DE COLDITZ

Propicios días escapistas.

El tema de escaparse no es nuevo, ya desde tiempo atrás en otras vertientes (juegos de mesa, videojuegos, etc) encontramos experiencias en las cuales debíamos conseguir salir de un espacio cerrado para obtener el éxito.

Así pasa en el popular juego de mesa ‘’Fuga de Colditz’’, producido en el año 1973 por Gibson Games.

En el tablero donde jugamos, encontramos el plano a escala de la superficie del castillo de Colditz, ubicado en el pueblo del mismo nombre cerca de Leipzig y Dresde (Alemania). Este edificio fue convertido en una famosa prisión de alta seguridad donde las SS llevaban a cabo retenciones de prisioneros durante la Segunda Guerra Mundial, aunque muy a su pesar sufrieron varias fugas por parte de presos británicos, franceses y polacos entre otros.

Imagen artículo la fuga de colditz
Plano del castillo de Colditz

El juego toma como base la fuga real de Pat Reid, autor junto con Brian Degas del propio juego.
El objetivo, por parte de los presos, es intentar fugarse en primer lugar con un tiempo determinado para ello teniendo que reunir primero un equipo de fuga (raciones de comida, documentos, brújula…). Los guardias, en el caso contrario, deben impedir que esas fugas lleguen a buen puerto.

Hasta el año 1981 no llegó a ser distribuido en España, descatalogado después en los años 90 y reeditado durante el año 2006 por la compañía Deevir Iberia.

En 1991 fue lanzada la versión digital, una aventura gráfica donde cuatro prisioneros debían alcanzar con éxito la fuga. El jugador podía controlar hasta los cuatro personajes al mismo tiempo, y novedad incluida fue posibilidad de morir de un disparo si oponías resistencia a los guardias.

 

Con características similares a una sala de escape room, ‘’Fuga de Colditz’’ propone una interesante experiencia para acercar a los jugadores de una manera bastante realista a lo que el autor vivió siendo prisionero y su posterior fuga.

Bastantes partidas han caído por parte de un servidor a este emblemático juego, desde RK Games os animamos a probarlo y que nos contéis si conseguisteis escapar, o mejor dicho, fugaros de Colditz.