DIARIOS SECRETOS II

Propicios días ingenieros.

Como ya anunciamos en el anterior artículo, compartimos con vosotros extractos encontrados en varios cuadernos y diarios del personal del escape room RK Games Corp.

EXTRACTO DEL DIARIO DEL SARGENTO HICKS

…6 años, ésa era la edad con que tenía cuando empezaron a caer las bombas…

Mi nombre es Keptiner Hicks, nacido en Bremen, ciudad de artes y eruditos alemana.

Mi familia se mudó allí antes de yo nacer para probar suerte en el negocio local, mis padres eran panaderos, y tenían ciertos ahorros de su juventud.

Cuando tuvieron a mi hermana Shila, decidieron mudarse a Bremen y empezar allí una nueva vida. Consiguieron comprar un local pequeñito y barato cerca del centro, donde abrieron la que fue su segunda panadería, especializada en pan de cereales.

Nací y pasé, según recuerdo vagamente, unos primeros años de vida felices y tranquilos, pero los conflictos europeos apuntaban a que Alemania iba a ser masacrada en breve. Todo el mundo empezó a tener miedo, la guerra por parte de Rusia era inminente tras meses de amenazas veladas y reuniones que no llegaban a ninguna parte.

Me contaron que hubo mucha gente que emigró hacia Inglaterra, Francia y España, pero no todo el mundo quiso coger las maletas, pensando que las cosas volverían a la normalidad…qué gran error…
Sin previo aviso, las tropas rusas comenzaron los bombardeos y en menos de una semana, gran parte del país fue invadido.

En Bremen el bombardeo se produjo a primera hora de la tarde. Mis padres se encontraban en la panadería, mi hermana cuidaba de mí en casa…

De lo poco que me contaron, la panadería y la casa quedaron reducidas a escombros, a mí me encontraron cerca de un portal, siempre he supuesto que mi hermana salió corriendo conmigo en brazos al oír las explosiones, pero la razón por la cual me hallaron en un portal nunca la supe, tras años de investigación y búsqueda de mi familia, a la cual aún no he vuelto a ver.

Pasé 14 años en el orfanato de Buttchaler, al norte de Francia. No tengo agradables recuerdos, mucha tristeza, niños que me enseñaron lo mejor y lo peor de sí mismos, aprendí a pelear con los puños y defenderme cuando fuese necesario, a robar comida cuando alguno de los indefensos era atacado por los rebeldes del asilo.

Hubo momentos felices, pero la angustia crecía a la par que mi edad. Con 17 años estimaban que si estabas preparado, podías pasar a ser ‘’civil apto’’ y te adjudicaban tutores que se hiciesen cargo de ti durante al menos 2 años más, normalmente eran familias de clase alta que no tenían hijos.

Me dirigía  a la entrevista con la familia que se encargaría de mi tutelación cuando un chaval que repartía panfletos en la calle me miró y me dio uno de ellos.

’Tienes aún una oportunidad, algo que hacer en la vida’’, rezaba un título en letras grandes y rojas. En el reverso del panfleto leí:

‘’Academia de las Fuerzas Armadas Nethamp’’ selecciona personal para formar parte de nuestro equipo, no lo pienses y acude a la escuela de infantería Osterholz durante este mismo día a informarte. Es el momento de cambiar tu destino.

Algo se activó en mi interior, no sabía qué era, pero tiraba de mí. Para la entrevista con la familia debía tomar un autobús en la siguiente calle, para llegar a Osterholz simplemente bastaba con cruzar el puente de la calle 23 y continuar recto. Imaginar una línea recta afianzó aún más ese sentimiento, algo me decía que tenía que ir allí…y así fue, decidí cruzar el puente…

…….continuará…